SIN INTERMEDIARIOS. POR UN COMERCIO JUSTO.

"...Cuando me preguntan si soy agricultor,siempre contesto que soy un hombre que no solo cultivo, sino también observo, me preocupo e intento dar armonía a mi entorno y que todo ello, me lleva con mi esfuerzo creativo a sacar frutos de mi huerta, sin mermar la fertilidad de la tierra y de proporcionar productos que contribuyen a la salud de los demás, sin contaminar la tierra, el agua, el aire que nos son esenciales, modelando la belleza del paisaje, alimentando el cuerpo y el espíritu. Sí, agricultor soy... De ahí nace Bobalén ecológico".

lunes, 2 de junio de 2014

Alubias secas
        ALUBIAS MÁGICAS

 Sabías que las alubias secas son el alimento más antiguo que se conoce desde el Neolítico? De la gran familia de las leguminosas, nos aportan más proteína que la carne, y más calcio (85 frente a 11 de la carne de buey y 50 de los huevos). Son una gran fuente de fibra, de minerales, de oligoelementos y vitaminas, un conjunto que nos protege de las enfermedades. ¿Por qué no están entonces en nuestros menús diarios?
   Puede ser por la ley del péndulo, ese oscilar de un extremo a otro que tenemos los humanos. De la escasez de postguerra, del mal recuerdo de aquellas monótonas alubias “de vigilia” –cuando los huevos con jamón se comían los domingos ¡y si eras padre!, y el pollo se criaba para comerlo en las fiestas o en una boda– se ha pasado al exceso contrario y al colesterol. También porque la calidad convencional ya no es la misma…

Planta de habichuelas

 
 De niños lo único que nos atraía de las alubias era el cuento de las alubias mágicas. Un niño que va al mercado a vender la vaca y en el camino la cambia por unas alubias mágicas… Cuando vuelve a casa le tratan de tonto y más. A los consumidores ecológicos nos han tratado así muchas veces. Pero a la mañana siguiente el niño descubría que las alubias habían crecido hasta las nubes. En cambio, los que se reían de lo ecológico se han encontrado con una comida de riesgo, llena de conservantes, grasas de baja calidad, colorantes, y además insulsa.Como niños esta sociedad de consumo ha hecho caso de los reclamos de “colorines” sin leer detenidamente los ingredientes ni lo que ocasionan.

   Hemos crecido, y cada vez más jóvenes se acercan a conocer la buena cocina y a alimentarse bien. Alubias ecológicas, a granel, para todo el año, bien combinadas con verduras y cereales con toda la sabiduría y dignidad de la comida tradicional, bien entendida y bien compartida gracias a los ganaderos y agricultores ecológicos que la hace posible y además, cuidan el paisaje.

              EL RIEGO DE AHORA


   En la huerta debemos encontrar el equilibrio en el riego según las especies que cultivamos y según el momento del cultivo. Es la manera de no derrochar agua y tampoco crear estrés en las plantas. Una parte del agua que penetra en la tierra es evaporada por medio de las plantas y de la tierra, es la evapotranspiración potencial, en la que sobre todo influye el viento más que el calor.en la huerta debemos encontrar el equilibrio en el riego según las especies que cultivamos y según el momento del cultivo. Es la manera de no derrochar agua y tampoco crear estrés en las plantas. Una parte del agua que penetra en la tierra es evaporada por medio de las plantas y de la tierra, es la evapotranspiración potencial, en la que sobre todo influye el viento más que el calor.
   Para saber las necesidades de riego se debe tener en cuenta también las reservas útiles, el tipo de tierra (arenosa, limosa, arcillosa…) y si está suelta o compacta y si tenemos acolchados pues todo ello influye en la diferente absorción y retención de agua y por último del clima (en la zona mediterránea se necesitan entre 5 y 10 mm/día y la lluvia solo se tiene en cuenta si caen más de 10mm).
    En agricultura ecológica se tiende a fomentar que la planta busque el agua desarrollando raíces, por eso le aportaremos como máximo el 80 % de sus necesidades hídricas. Los frutos son más sabrosos y se conservarán mejor, excepto en el caso de ensaladas (lechugas, escarolas, berros, canónigos) de raíces superficiales, y cuyas hojas queremos obtener tiernas, por eso las regaremos más, incluso por encima para refrescar.

   En general las raíces de verduras y hortalizas soportan bien la tierra seca o la alternancia seca/húmeda, pero una humedad estancada les produce asfixia en las raíces y son preferibles los riegos regulares en vez de un riego muy abundante que acentúa el lixiviado, la compactación y el riesgo de rajado de los frutos. Tengamos en cuenta también que si la sequía es prolongada la planta puede ponerse a semillar, por eso además de la diferencia entre cultivos también hay que conocer cómo se comportan en las diferentes fases de crecimiento y según las estaciones.


    Cultivos como zanahoria, rábano, acelga, alcachofa, pimientos, fresas, requieren un equilibrio –que ni falte ni sobre–; melón, pepino, espinacas necesitan agua abundante al comienzo y poca al final; coles, coliflores, cebollas, alubias verdes, es mejor regarlas poco al principio y luego aumentar, con un freno al final; en las calabazas y frutos que queramos almacenar, se frena el riego al final; en cambio las lechugas y otras ensaladas las iremos regando bien y más cuando vayamos a recolectarlas.
   En el caso concreto del tomate controlaremos que no le falte agua, pero nunca más del 80 % de lo que necesita, para evitar podredumbres (botritis). El riego irá en aumento con el desarrollo de la planta, y al llegar a la fase de floración bajaremos a un 60-70 % de sus necesidades, para facilitar la diseminación del polen. Si hay tendencia a que tengan la necrosis llamada “culo negro”, resultado de una mala absorción del calcio, ayudaremos a que la plante desarrolle nuevas raicillas (aporcado) y que reciban el calcio junto con el flujo de agua ascendente que transpira la planta, de ahí que sea favorable regarlos a la noche. Necesita más riego cuando ya ha sacado la cuarta flor y cuando los frutos empiezan a coger color, pero sin excesos cuando estén rojos para evitar el rajado.

   Para saber las necesidades de riego se debe tener en cuenta también las reservas útiles, el tipo de tierra (arenosa, limosa, arcillosa…) y si está suelta o compacta y si tenemos acolchados pues todo ello influye en la diferente absorción y retención de agua y por último del clima (en la zona mediterránea se necesitan entre 5 y 10 mm/día y la lluvia solo se tiene en cuenta si caen más de 10mm).
   En agricultura ecológica se tiende a fomentar que la planta busque el agua desarrollando raíces, por eso le aportaremos como máximo el 80 % de sus necesidades hídricas. Los frutos son más sabrosos y se conservarán mejor, excepto en el caso de ensaladas (lechugas, escarolas, berros, canónigos) de raíces superficiales, y cuyas hojas queremos obtener tiernas, por eso las regaremos más, incluso por encima para refrescar.
   En general las raíces de verduras y hortalizas soportan bien la tierra seca o la alternancia seca/húmeda, pero una humedad estancada les produce asfixia en las raíces y son preferibles los riegos regulares en vez de un riego muy abundante que acentúa el lixiviado, la compactación y el riesgo de rajado de los frutos. Tengamos en cuenta también que si la sequía es prolongada la planta puede ponerse a semillar, por eso además de la diferencia entre cultivos también hay que conocer cómo se comportan en las diferentes fases de crecimiento y según las estaciones.


   Cultivos como zanahoria, rábano, acelga, alcachofa, pimientos, fresas, requieren un equilibrio –que ni falte ni sobre–; melón, pepino, espinacas necesitan agua abundante al comienzo y poca al final; coles, coliflores, cebollas, alubias verdes, es mejor regarlas poco al principio y luego aumentar, con un freno al final; en las calabazas y frutos que queramos almacenar, se frena el riego al final; en cambio las lechugas y otras ensaladas las iremos regando bien y más cuando vayamos a recolectarlas.
    En el caso concreto del tomate controlaremos que no le falte agua, pero nunca más del 80 % de lo que necesita, para evitar podredumbres (botritis). El riego irá en aumento con el desarrollo de la planta, y al llegar a la fase de floración bajaremos a un 60-70 % de sus necesidades, para facilitar la diseminación del polen. Si hay tendencia a que tengan la necrosis llamada “culo negro” o "peseta",  resultado de una mala absorción del calcio, ayudaremos a que la plante desarrolle nuevas raicillas (aporcado) y que reciban el calcio junto con el flujo de agua ascendente que transpira la planta, de ahí que sea favorable regarlos a la noche. Necesita más riego cuando ya ha sacado la cuarta flor y cuando los frutos empiezan a coger color, pero sin excesos cuando estén rojos para evitar el rajado.

                            LOS HEROES

       ¿Quiénes son los héroes en la vida real?, según Depak Chopra (Médico y escritor indio), dice "Los niños. En palabras de un gran poeta indio: Cada niño que nace es la prueba de que Dios aún no ha dejado de creer en los seres humanos". Me gusta esa idea y lo que implica. Habrá quien piense que Chopra divaga a recurrir a Dios, o que podría haber dicho "el universo". Pero para otros la divina mezcla de intencionalidad y enorme poder creativo resulta muy atrayente. Digamos que la ciencia se centra en desentrañar el alfabeto del código genético, a través del cual se expresarían el azar y la evolución, y estudia los infinitos factores que hacen posible el nacimiento de un niño. Mientras que otras personas, ante un bebé, ante un niño creen percibir las huellas de una inteligencia y un amor de los que el cerebro y el corazón humano serían dos humildes sucursales. 


   Se afirma que la vida puede ser lo que queramos que sea. Pero hay etapas en que parece depararnos una sorpresa agradable tras otra. 

   Hoy mi niño de nuevo me sorprende en la huerta: sombrero de paja que le tapa casi hasta la nariz, su azada sujeta con dos manos y su afán de trabajar en el huerto, que tanto oye cuando compartimos mesa en casa. intentado extraer las patatas que vosotros degustáis en el mercadillo.  Su conversación estriba sobre cuando sea mayor me va a ayudar, y que va a trabajar como yo... 

    Su montón de muñequitos que han estado en innumerable de veces en Bobalén, en el mercadillo, también en la selva y en las montañas..etc...todos estos juguetillos forman parte de la familia, y todo está relacionado con mi trabajo: un clip de playmóbil  es él trabajando en las zanahorias, otro sin brazos soy yo en el mercadillo, un coche sin ruedas es el tractor  que ara la tierra...¿cómo transmitir la emoción vivida, viendo a mi niño jugando conmigo, como jugaba yo con mi padre?, guardo mi ilusión y veo a mi compañero de finca que casi no puede con la azada y con sus muñequitos, lo traigo a mi regazo  y sentí que ese instante nuevo, compartido con él me acercaba a su mundo, al paraíso creado con sus muñequitos y con los cochecitos que tantas veces observé, sin interpretar que eran mis ayudantes en la finca. pero de alguna manera también lo acercaba al mundo mio que le apasiona.

   Esta tarde trae a mi memoria sintiendo a José María en mi regazo,  que la historia se repite- Viene a mi el recuerdo mi padre,  con su caminar pausado dirigiéndose al huerto al final del día. Sentado en una de las lindes, se veía su silueta a contraluz, envuelta en el humo de su cigarrillo y a mí jugando a ser agricultor con mis juguetes al lado suya.  Absorto, con la mirada perdida en las hileras de plantas, sin sentir el tiempo. Mi padre nunca oyó hablar de la meditación, pero ese acto contemplativo era en él una necesidad que llevaba a cabo de una forma instintiva. Dejaba de pensar y se llenaba de sus plantas, los pájaros el agua, y el aire era la música.

    Cuando al oscurecer, volvía a casa, sabía exactamente lo que era conveniente hacer, el momento justo de regar o escardar y  las necesidades de cada planta. El lustre y la producción de sus plantas eran elocuentes. La paz en su mirada también. La misma paz de la mía junto a mi niño viendo que la historia se repite.    Jose maria                       

                                              Os  espero este próximo domingo:
                                           Dia 1 de junio, en estación de cartama
   
                        EL PELIGRO DE LAS FRESAS CONVECCIONALES

La ONG Générations Futures, organización internacional para la defensa del medio ambiente y la salud, que entre otras actividades denuncia las consecuencias negativas del empleo de fitosanitarios y abonos de síntesis, ha dado nuevamente datos alarmantes sobre pesticidas en los alimentos. El estudio, EXPPERT II, presentado en julio, muestra que todas las fresas
convencionales contienen restos de pesticidas, algunos de ellos muy peligrosos y prohibidos hace años. De las 49 muestras de fresas de procedencia francesa y española, compradas en 7 supermercados, el 91,83 % contenían al menos un pesticida, y el 78,26 % de las fresas españolas y el 65,38 % de las francesas contenían moléculas de disruptores endocrinos. Un 2,04 % de las muestras superaban los límites máximos de residuos, y de los 93 pesticidas detectados algunos como el carbosulfán –encontrado en las fresas españolas– está prohibido en Europa desde 2007, y el endosulfán aparecido en las francesas está prohibido desde 2005 e incluido en las listas como PER (contaminante orgánico persistente). En total se encontraron pesticidas prohibidos en el 11,53 % de las francesas y el 8,69 % de las españolas.
El estudio EXPPERT II, forma parte de los periódicos análisis que realiza Générations Futures (www.generations-futures.fr) para urgir a los gobiernos a tomar medidas, porque “niños y mujeres embarazadas son una población particularmente vulnerable a los peligros de sustancias químicas especialmente los disruptores endocrinos incluso en dosis muy bajas”, y nos encontramos con que el 71,42 % de las fresas convencionales los contienen.
En España ha sido la Fundación Vivo Sano la que haciéndose eco de este estudio ha denunciado ante la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, ante la Fiscalía de Medio Ambiente y ante el Ministerio de Sanidad la presencia en fresas españolas de al menos tres pesticidas prohibidos. Los análisis han sido realizados por Fytolab, laboratorio con sede en Bélgica especializado en el análisis de pesticidas en los alimentos, con todas las acreditaciones europeas necesarias.
                                                                                        Genérations future